• 03/08/2018
En la Semana de la Lactancia Materna, el IPS te acerca información para facilitar a las madres la posibilidad de disfrutar de la construcción de un vínculo único y excepcional con su bebé. Esto es lo que tenés que saber:
Trucos y secretos para que la lactancia materna sea una experiencia maravillosa

1- Hay que iniciar la lactancia lo antes posible, en sala de partos o durante la primera hora de vida: es el momento en que el recién nacido está más despierto, con un reflejo o instinto de succión potente, antes de sumirse en un profundo sueño. Es importante porque favorece el aprendizaje del recién nacido y porque estimula la subida de la leche.

2- La lactancia exclusiva con leche materna conviene mantenerse hasta el sexto mes: es beneficioso dar el pecho sea cual sea la duración de la lactancia, pero para potenciar al máximo sus efectos es importante alimentar al lactante exclusivamente con leche materna hasta los 6 meses y continuar como mínimo hasta el año de edad. A partir de los 6 meses, deberán también introducirse otros nutrientes.

3- Postura correcta: el niño debe tener la boca abierta unos 180° y debe abarcar toda la areola con la boca. No es recomendable hacer la pinza con los dedos para que salga más leche, ya que en realidad sólo se logra obstruir algunos conductos. Hay que colocar al niño de modo que el pezón le quede al nivel de la nariz o del labio superior. Entonces, se aproxima el niño al pecho (no al revés). La postura convencional es aquella en la que la panza de la madre y la del niño se tocan.

4- Frecuencia y duración de la toma: recomendamos darle de mamar a demanda. Esto significa que debes darle el pecho siempre que lo reclame. Un recién nacido no tiene horario, pero poco a poco irá cogiendo el hábito del tiempo. Para facilitar esta adaptación, es recomendable que el niño pase el mayor tiempo posible con la madre, empezando por la estancia en la clínica. Hay niños muy tranquilos (pocos) que duermen profundamente y no piden comer. En estos casos, se recomienda despertarles cada 3-4 horas para ofrecerles el pecho. En general, la duración de las tomas es variable y viene determinada por la respuesta del recién nacido y no por el reloj. Al principio, puede que necesite más tiempo en cada pecho, y luego tenga suficiente con un periodo más breve. No olvides que cada niño es diferente.

5- La concentración de grasa es más alta al final de la toma. Por ello, es importante dejar que el lactante vacíe completamente un pecho antes de darle el otro (algunos niños quedan satisfechos con uno solo), ya que si toma leche más rica en grasas, quedará más saciado y las tomas podrán espaciarse más.

6- Se recomienda iniciar siempre la toma empezando por pechos alternos. Si acabaste la toma anterior con el izquierdo, tendrás que empezar la próxima por el derecho, y así sucesivamente. No se recomienda el uso de chupetes, pezoneras y tetinas, por lo menos durante las primeras semanas porque la manera en que se aprehenden a estos objetos es distinta a la postura correcta de mamar, y puede dificultar su aprendizaje o confundirles.

7- La alimentación de la madre debería ser sana y variada: no hay alimentos contraindicados y se aconseja ingerir mucho líquido (agua, zumos naturales y leche).

8- Durante el primer y segundo mes, el recién nacido puede mamar entre 6-12 veces al día: en general, el número y duración de las tomas empieza a disminuir a partir del tercer o cuarto mes de vida del bebé.

9- No es recomendable ofrecerle mamadera después del pecho sólo para comprobar si se ha quedado con hambre, ya que hay niños con gran necesidad de succión que se tomarían el biberón sin tener hambre. Puede que cada mes y medio, coincidiendo con el aumento de peso, el lactante pida más a menudo durante unos días. Lo hace porque de esta manera se estimula la producción de leche y aumenta la cantidad. Si se sigue la pauta de darle el pecho a demanda, en pocos días la situación se regula y las tomas se espacian de nuevo.