• 02/07/2018
Aunque a menudo se confunden, la gripe y el resfrío son enfermedades diferentes, si bien se pueden experimentar algunos de los mismos síntomas.
Gripe y el Resfrío ¿cómo diferenciarlos?

La gripe es una enfermedad infecciosa aguda causada por el virus "Influenza” tipo A, B y C. Provoca decaimiento, escalofríos y fiebre elevada. La puerta de entrada del virus es respiratoria. El virus se contagia por medio de las gotitas procedentes de la tos y estornudos de las personas infectadas.

El resfrío, por su parte, es una infección vírica de las vías respiratorias altas. Existen más de 200 tipos de virus que pueden causar el resfriado. Se caracteriza por la secreción nasal, estornudos, obstrucción nasal, disfonía, dolor de garganta y de cabeza. Es producida por algún virus de parainfluenza, rinovirus, sincitial respiratorio, coronavirus y adenovirus. La mayor incidencia ocurre en invierno o en temporada de lluvias.

¿Cuáles son los síntomas?

Con la gripe los síntomas comienzan rápido: fiebre alta (hasta 40ºC), dolor de cabeza, dolor de garganta, dolores musculares, tos seca, debilidad y cansancio. Otros síntomas menos frecuentes son ojos llorosos y dolorosos, congestión nasal y moqueo. Tiene una incubación de 1 a 2 días. El curso es variable, dependiendo del tipo de virus y la resistencia de la persona. Los síntomas duran una media de 5 a 7 días. En algunos casos pueden existir complicaciones como neumonía.

En los resfríos, los tres síntomas más frecuentes son goteo (rinorrea) y congestión nasal y estornudos. También puede aparecer irritación ocular, dolor de garganta y tos. Las manifestaciones clínicas incluyen una incubación de 1 a 3 días y una duración de 1 a 2 semanas. Las complicaciones ocurren en 3 a 5% de los casos: otitis media, sinusitis, faringitis, bronquitis aguda y raramente neumonía.

¿Cuál es el tratamiento a seguir?

En la gripe sólo se tratan los síntomas; es decir, se administran medicamentos que mejoran el estado general del paciente: antitérmicos que reducen la fiebre y en casos de tos seca persistente un antitusígeno. Otras medidas muy útiles son el reposo en cama, hidratación (más de dos litros de líquido al día), inhalaciones de vapor de agua caliente, baños tibios para bajar la fiebre.

En el resfrío el tratamiento es similar al de la gripe. El resfriado se resuelve solo y los fármacos (analgésicos) no aceleran su curación, únicamente mejoran los síntomas. Es importante hidratarse lo suficiente para facilitar la eliminación de secreciones nasales.

Es importante saber que los antibióticos no tienen ninguna utilidad y no están indicados en la gripe ni el resfriado.

¿Cómo se puede prevenir el contagio de ambas enfermedades?

* Lavarse las manos siempre que estén sucias y en momentos clave, como después de sonarse la nariz, después de cambiar pañales a un niño con resfriado o ir al baño, antes de comer y antes de preparar alimentos.

* Toser y estornudar en la parte interna del codo, en lugar de acercar las manos a la boca.

* Utilizar pañuelos desechables. Limpiar superficies y objetos de uso común y los juguetes de los niños con un desinfectante,

* Evitar el humo de tabaco y fumar.

* Evitar el contacto con personas que tengan gripe. No compartir vasos, mate o cubiertos.

* Ventilar los ambientes.

* En el caso de la gripe es importante la vacunación en aquellos grupos de población en los que esté indicado, como niños de entre seis meses y dos años, embarazadas y puérperas hasta seis meses después del parto, mayores de 65 años y personas que sufran enfermedades crónicas (cardíacas, respiratorias, etc.).

Ante cualquier duda consulte a su médico. Ninguna información lo reemplaza.