• 04/04/2018
En época estival, debido principalmente a las altas temperaturas, es necesario tomar recaudos y cumplir con determinadas pautas para evitar posibles trastornos digestivos, especialmente en niños pequeños.
Trastornos digestivos, un problema frecuente de la época estival

En esta época del año se incrementan las consultas vinculadas a patologías gastrointestinales. Por esta razón es muy importante reforzar las medidas higiénicas, para prevenir afecciones como diarreas, vómitos, intoxicación y deshidratación.

Una de las principales recomendaciones para evitar estas complicaciones es consumir agua segura: Cuando no se posee una fuente de agua segura, existen diferentes maneras de prevenir afecciones. Hervir agua durante 5 minutos, dejarla reposar y luego colocarla en un recipiente y llevar el mismo a la heladera, o colocar un litro de agua con una gota de lavandina, y dejarla reposar por media hora antes de su consumo.

También se debe tener cuidado con los alimentos que se consumen fuera de casa: especialmente cuando se consumen sándwiches y aderezos de dudosa procedencia o que no han mantenido la cadena de frío. Se aconseja no consumir colaciones a base de frutas o verduras crudas (jugos, ensaladas o licuado) de las que no se sepa con seguridad si han sido lavadas correctamente.

Los trastornos digestivos nos obligan a estar atentos, ya que se puede sufrir una deshidratación. Por ello se aconseja:

  • En caso de malestar estomacal e intestinal, concurrir inmediatamente al centro de salud u hospital más cercano.
  • Cuando el afectado sea un niño de menos de un año de edad, no interrumpir la lactancia materna.
  • Los niños más grandes no deben suspender los alimentos y es conveniente que aumenten la frecuencia de ingesta de líquidos como jugos de fruta colados, agua mineral o segura, caldos, infusiones de té común, y en lo posible evitar todo tipo de gaseosas o jugos artificiales hasta que culmine el cuadro de diarrea.