El Síndrome Urémico Hemolítico, un riesgo latente

I.P.S.


El Síndrome Urémico Hemolítico, un riesgo latente

La temporada estival, en la que se registra humedad y altas temperaturas, es una época en la que debemos reforzar los cuidados en la manipulación de alimentos, bebidas y comidas que ingieren los niños pequeños.

04/04/2018


El mayor riesgo es contraer Síndrome Urémico Hemolítico, que es producido por la bacteria Escherichia coli, que se encuentra en alimentos mal cocidos y contaminados. Es una enfermedad diarreica que afecta habitualmente a niños menores de 5 años.

La bacteria ingresa al organismo al comer carne de vaca mal cocida, especialmente la molida, o al consumir leche no pasteurizada y alimentos que hayan resultado contaminados. El agua contaminada y no clorada también puede ser vehículo de transmisión.

La patología es la primera causa de insuficiencia renal aguda y síntomas gastrointestinales, puede causar la muerte o dejar secuelas para toda la vida como insuficiencia renal crónica, hipertensión arterial, diabetes y alteraciones neurológicas.

Para prevenir la enfermedad se recomienda asegurar la correcta cocción de la carne, ya que la bacteria se destruye a los 70 °C. Esto se consigue cuando la carne tiene una cocción homogénea. Hay que prestar especial atención en que se alcance la temperatura adecuada en el interior de los preparados que tengan carne picada, como embutidos, empanadas, tamales, etc.

Se sugiere que los menores no ingieran hamburguesas caseras o compradas, ni de locales de comidas rápidas o donde se sospeche que no hay higiene suficiente.

Hay que tener especial cuidado con la cocción de la carne picada, ya que generalmente se cocina solo la superficie, permaneciendo la bacteria en el interior. El jugo de la carne picada bien cocida debe ser completamente translúcido. Si cocinará con carne, hágala moler a la vista y llévela lo antes posible a la heladera. Es mejor comprar la cantidad que va a usar en el día.

No utilice los mismos cubiertos o tablas de picar que se usaron con carne cruda para preparar otros alimentos ya cocidos o para verduras, frutas, pan.

También lávese muy bien las manos antes, durante y luego de cocinar. Y lávese bien las manos con agua y jabón luego de tocar carne cruda o después de ir al baño, cambiar pañales o manipular productos de limpieza.

Lave frutas y verduras con agua segura. También beba agua segura. Si no lo es, debe hervirla o clorarla agregando 2 gotas de lavandina preparada por cada litro de agua.

Por otra parte, los niños deben consumir leche y productos lácteos pasteurizados.

Finalmente, no demore la consulta al médico si un niño tiene diarrea y presenta en la materia fecal moco o sangre.